15 abr. 2012

Hefesto, el dios Herrero

"Vulcano forjando los rayos de Júpiter" de Rubens.
   Hefesto, dios del fuego, de los metales y la metalurgia y, por tanto, de los herreros. Reina sobre los volcanes, donde tiene dispuestos sus talleres y trabaja con sus ayudantes, los cíclopes. Hefesto no vive en el Olimpo como los demás dioses olímpicos, sino que habita en sus talleres donde fabrica los rayos de Zeus, el tridente de Poseidón y las flechas de Ártemis.

   El nacimiento de Hefesto es otro caso de nacimiento curioso en la mitología. Ya habíamos visto que Afrodita nace de entre la espuma del mar cuando los testículos de Cronos caen ahí; Atenea tiene un nacimiento cefálico; y Hefesto es un caso de autogamia, es decir, autoengendrado por la propia Hera. La esposa de Zeus, harta de ver cómo su marido tiene aventuras con humanas, ninfas y diosas, decidió tener un hijo sin necesidad de la aportación masculina. Otra versión cuenta que es hijo de Zeus y Hera, pero es más interesante la primera ¿verdad?.

     Todas las historias coinciden en que Hefesto era cojo y feo. Sobre su cojera hay varias historias: una afirma que nació cojo y Hera, al ver lo feo y deforme que era, lo escondió de los demás dioses y lo arrojó del Olimpo siendo un bebé. Después de muchas horas, Hefesto cayó al mar, medio muerto, donde le encontró Tetis y lo acogió (otra versión dice que por culpa de esta caída, siendo niño, se destrozó un pie y por eso quedó cojo). La ninfa se percató del talento que tenía el dios para las actividades artesanales. Otra historia cuenta que un día, Zeus y Hera tuvieron una fuerte discusión y él salió en defensa de su madre y, por tal insolencia, el dios supremo le tiró del Olimpo. Hefesto estuvo un día entero cayendo, hasta que finalmente dio en al tierra (específicamente en la isla de Lemnos) donde quedó malherido, casi sin respiración. Fue recogido por Sintios (pueblo tracio inmigrado en Lemnos), quienes lo curaron, pero quedó cojo para siempre.

       Sea cual fuera la versión, la idea fundamental de los griegos (en realidad no deberíamos hablar de griegos, sino de helenos) es que el fuego bajó a la tierra en forma de rayo.
"Vulcano en la forja" de Guillaume II Coustou.

"El carácter de Hefestos es contradictorio. Por un lado es un duende, un bromista del que uno se ríe porque cojea, por su cara llena de hollín, porque es feo; por otro lado es imprevisible hasta la maldad. Esta contradicción quedó ya demostrada en la primera obra artística que realizó, que curiosamente era un regalo para Hera, su madre, la que le había arrojado del Olimpo". Kölhmeier, Michael; Breviario de mitología clásica I, Círculo de Lectores, Barcelona, 2005. Pags- 90-91.






        Esa primera obra de la que habla Kölhmeier se trata, ni más ni menos que de un trono de oro, un obsequio para su madre. Pero este trono tenía una peculiaridad, poseía unas cadenas que atrapaban a todo aquél que se sentase en él. Este privilegio fue a parar a su progenitora, la diosa que le había tirado desde el Olimpo cuando no era más que un bebé. Cuando Hera se dio cuenta que no podía levantarse del trono, todos los dioses intentaron liberarla, pero solo había uno capaz de ello: Hefesto, el que lo había construido. Así que mandaron a Hermes en busca del dios, este le pidió que la liberara pero Hefesto se negaba a tal cosa, a no ser que le dejasen ver a Hera. De esta manera, entró en el Olimpo (según se dice montado en un asno) y la escena satisfizo su venganza, pero cuando los dioses le preguntaron cómo iba a hacer para liberarla él no contestó, tan solo habló cuando Dioniso le dio de beber vino y se emborrachó.

Hera apresada en su trono
     Desde entonces, Hefestos permaneció en el Olimpo, aunque era el servidor de los dioses, se reían de él por ser cojo, por su cara llena de hollín, pero también apreciaban su gran habilidad artesanal. Creaba palacios para los dioses para que vivieran entre lujos, también fabricó la armadura de Atenea, forjó las armas de Aquiles por petición de Tetis, el carro de Helios, el cinturón de Afrodita y armas para Eneas que le pidió Afrodita. Participó en el nacimiento de Atenea (como contaba en Hijos de Zeus. II, Atenea que podéis recordar aquí), en la creación de Pandora, cuyo cuerpo moldeó con barro (entrada que podéis ver aquí) y contribuyó al castigo de Prometeo, clavándolo en el Cáucaso (mito que podéis ver aquí).

 
Hefesto y Atenea creando a Pandora. Dibujo.
Hefesto y Atenea creando a Pandora. Cerámica.













Hefesto crea a Pandoa. Crátera.
    Como comentaba en la entrada sobre Afrodita (ved aquí), Hefesto se casó con la diosa del amor por decisión de Zeus, ¿por qué? ¿le parecía divertido?. Michael Kölhmeier nos dice que, a primera vista, estar casado con la diosa del amor es maravilloso, pero lo cierto es que Afrodita no puede dejar de amar a otros hombres y el concepto de fidelidad u otro tipo de contención sexual le son ajenas. El amante preferido de Afrodita era Ares, quien le dio varios hijos de los que ya he hablado. Hefesto no sabía nada de esto, pero el resto de dioses sí eran conscientes de los encuentros secretos de los amantes.

"La fragua de Vulcano" de Jacopo Bassano.
        Helios, el dios del sol, le contó todo sobre la relación entre Afrodita y Ares. Hefesto, ultrajado, tramó una artimaña para atrapar a la pareja. Fabricó una red invisible que colocó sobre el lecho para que, cuando volviese a encontrarse con Ares, la red se cerrase atrapándoles a los dos sin que pudieran moverse. Cuando hubo sucedido, Hefesto convocó a todos los dioses y, acusando a su esposa de adulterio, exigió todos los regalos de boda. Los dioses se rieron de Hefesto por ser un cornudo, pero también acabaron riéndose de Afrodita y Ares.
"La fragua de Vulcano" de Velázquez.
      Velazquez ilustra en este cuadro el momento en que Apolo Helios visita la fragua en la que Hefesto y sus ayudantes, los Cíclopes (aquí humanizados) están fabricando armas, y le revela al dios el adulterio de su esposa con Ares.

"Venus, Vulcano y Marte" de Tintoretto.
"Aquí, como en el caso del trono de Hera, el hecho de que un ser humano (al igual que un dios) ser más ridículo cuando está obligado a hacer aquello que más le gusta muestra algo de refinamiento psicológico. Está calculado con alevosía, con una astucia insolente. Lo que más le gustaba a Hera era sentarse a la mesa y comer, de modo que fue allí donde la amarró Hefestos; a Afrodita le gustaba por encima de todo revolcarse en la cama con Ares, y allí precisamente la inmovilizó." Kölhmeier, Michael; Breviario de mitología clásica I, Circulo de Lectores, Barcelona, 2005. Pag. 93-94.
    Otra historia que hace ver ese carácter contradictorio del dios sucede durante una discusión muy fuerte entre Zeus y Hera, discusión producto de los celos de la diosa porque su esposo se iba con otras mujeres. Zeus, harto de los celos de su esposa, la colgó de los brazos, le ató un yunque a cada pie y dejó que permaneciera así. Fue Hefesto, el hijo despreciado y odiado por Hera, quien la liberó y como castigo fue arrojado por Zeus del Olimpo. Según unas versiones este es el origen de su cojera, y según otras esta sería la segunda vez que es arrojado del monte Olimpo. Pero no le guardó rencor a Zeus, ya que cuando le pidió que forjara las cadenas para atar a Prometeo este realizó el trabajo sin queja.

"Prometeo encadenado por Hefesto" de D. van Baburen.

       La entrada dedicada a Atenea contaba que Hefesto fue el encargado de abrir la cabeza de Zeus para que saliera la diosa. Desde entonces, Hefesto sentía un gran afecto por la joven diosa virgen. En una ocasión, Atenea fue a visitarle a la fragua y le pidió que le forjara una armadura nueva. Hefesto lo estaba encantado y le haría la más hermosa, pues la quería de todo corazón. La diosa se agachó de una forma provocativa sobre la mesa, de tal manera que Hefesto no fue capaz de contenerse y se abalanzó sobre ella para tomarla. Pero no consiguió dominarla aunque tuviese unos brazos musculosos, aunque llegó a eyacular sobre el muslo de Atenea. Tanto asco le dio a la diosa que rápidamente se limpió y lo arrojó a la tierra, donde surgió un extraño híbrido: Erictonio, un ser mitad hombre, mitad serpiente. Esto es lo más parecido a un hijo que tuvo Atenea y le acogió y protegió. Erictonio, héroe legendario de los atenienses, se convirtió en un gran inventor, fue él quien inventó la rueda puesto que no podía moverse bien debido a su deformidad del abdomen.

"Atenea despreciando las insinuaciones de Hefesto" de Paris Bordone.
Detalle de "El descubrimiento del niño Erictonio" de Rubens.

      Hefesto, aún siendo el dios más feo, se le atribuyen mujeres muy hermosas a parte de Afrodita, como a la más joven de las Gracias. La tradición le atribuye varios hijos, como el argonauta Palemón o el escultor Árdalo, ambos hijos heredaron la habilidad manual de su padre.

     En el arte es representado feo, cojo, con el pecho descubierto y los instrumento de la fragua como atributos: yunque, martillo o tenazas. En época moderna se le representa trabajando en su herrería, donde fabrica las armas y atributos de los dioses y héroes, mientras recibe la visita de los dioses.

"Venus pide a Vulcano armas para Eneas" de Anthony van Dyck.
"Venus en la fragua de Vulcano" de los hermanos Le Nain.
Tetis en el taller de Hefesto. Fresco pompeyano.

6 comentarios:

  1. Hablando de Hefesto me he acordado de un juego de play3, que no se si conoceras, llamado "God of war". Siempre me pregunto cuanto tiene de realidad y cuanto de ficción en cuanto a la trama mitologica...

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    1. Sí, he oído hablar de él pero nunca he jugado así que no sé hasta qué punto respeta la mitología. No creo que mucho puesto que un espartano puede matar a dioses inmortales... pero tienen que darle emoción al videojuego.

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    2. tu eres el mejor, aparte de ser interesante es muy entretenido. En era buena chaval, eres un máquina.
      .

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  2. Querida Clío, tus entradas son cada vez mejores. Y siempre es un placer leerlas. Espero con ansía la siguiente :)

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  3. Para ser considerados dioses (el panteón en general) eran un poco inmaduros no? Eso de reírse de las deformidades de la gente o de la desdicha de ser engañado por tu esposa es feo (como Hefesto! jeje).

    Muy buena la entrada, bastante entretenida e informativa. Teniendo en cuenta el gran trecho académico que me separa de las filologías/histórias/ciencias sociales y otros mil etcéteras, me va bien leer un poco de mitología para no reducir mis conocimientos únicamente a mi área de estudio, cual estoque afilado.

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    1. "Dios creó al hombre a su imagen y semejanza", ¿te suena? pues esto es igual, los griegos veían a sus dioses como a ellos mismos. Los dioses sentían celos, amor, odio, envidia, sufrimiento por la pérdida de un ser querido, etc. Espero que me haya explicado bien porque lo cierto que eso es un tema bastante complejo y para mí un poco difícil de explicar.

      Es bueno que estas cosas que conozcan porque somos nosotros, sigue estando ahí aunque no la veamos, es nuestra cultura. La mitología es nuestro pasado, presente y futuro.

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